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Estrellas, Orígenes y Cosmovisión

Mi día a día está lleno de señales y mensajes, y durante este tiempo, estuve inmersa en un camino de dragones y magia, ese es otro capítulo que sigue, suma y continúa.

En este episodio, os contaré lo que en estos últimos días, ciertos pensamientos astrológicos llaman mi atención fuertemente, aquellos con los que seguir viendo a la astrología para entender más, pero esta vez con un matiz, desde la forma más profunda de deshacer los programas establecidos que tenemos, y ella nos da pistas.

También me han encauzado las sincronías a través de una novela turca, (reconozco que no veo televisión desde hace años, pero algo me llamó a ver una en concreto). Capítulos donde hablaban literalmente de la estrella de Sirio, detalles de leones que aparecían en episodios, de color blanco, de escayola, en pintura, monumentos y otras texturas.

Además, anterior a esas escenas, Sirio estaba en mi cabeza, muy insistente, todo confirmaba Sirio, leones blancos, orígenes…, además de otros detalles que me sincronizan con las actuales vivencias humanas.

Todo ello, me ha impulsado a repasar canalizaciones y visiones que, acabo de ver, están alineadas con la temporada de eclipses anteriores, de marzo de este año.

Pondré en contexto antes, con ciertas informaciones:

En visiones del cosmos tradicionales africanas, podemos entrelazar la astrología y la espiritualidad para poder interpretar el cosmos y comprender profundamente al universo y nuestra existencia.  

Es como un puente simbólico entre el mundo que vemos y las fuerzas trascendentales.

Por ejemplo, en la cultura yoruba, la influencia de las constelaciones y correlaciones planetarias se refleja en la veneración de orishas asociados a fuerzas naturales y astros, intermediarios entre los seres humanos y el ser supremo.

Cada Orisha tiene un dominio específico, como el agua, el fuego, el aire, la tierra, la fertilidad, la sabiduría, entre otros. A través de rituales, ofrendas y oraciones, los devotos buscan la guía y protección de estos seres divinos, sus historias están llenas de lecciones morales y espirituales.

Las estrellas del Cinturón de Orión, por ejemplo, han sido interpretadas como un símbolo de continuidad y guía, se ve la cosmovisión donde la astrología se fusiona con la genealogía espiritual y la identidad comunitaria.

Las pirámides de Giza están alineadas con estas 3 estrellas del cinturón de Orión (Alnitak, Alnilam y Mintaka) que son conocidas en muchas culturas como “las Tres Marías” o “los Tres Reyes Magos.

Son una guía para localizar otras constelaciones y objetos celestes. Sus ejes, cuando apuntan hacia el suroeste, apunta hacia Sirius, la estrella más brillante del cielo nocturno, en la constelación de Canis Major.

También corresponden a Isis y Osiris.

  • Osiris dios del renacimiento y del más allá. Los antiguos egipcios asociaban la constelación de Orión con Osiris, creyendo que su alma residía en esas estrellas.
  • Isis, su esposa y diosa de la fertilidad y la magia, vinculada con Sirio (Sothis), la estrella más brillante del cielo nocturno.

Juntas, estas dos estrellas —Orión y Sirio— representaban el ciclo eterno de la vida, la muerte y la resurrección.

Los Dogon, (de la región central de Malí, en la falla de Bandiagara, noroeste de África) poseen una rica tradición astronómica con conocimientos avanzados sobre el sistema estelar de Sirio, las estrellas Sirius A y B y Canopo, que poseen un significado sagrado ligado al génesis del mundo y a conocimientos cosmológicos transmitidos oralmente durante siglos, estrellas portadoras de conocimiento ancestral y esferas cósmicas en interacción con la tierra y los humanos.

Ellos perciben el mundo como una tela que desde dentro conecta con los elementos, que a su vez simbolizan los principios de la vida.

Vistos estos detalles, hablaré de mis visiones y canalizaciones que tuve un 25 de marzo del 25, un 1 en numerología, un inicio:

Ese día estuve cantando durante todo el día en antiguo egipcio, y lloré mucho.

Por la noche se me apareció un faraón enorme azul, durante varias veces y después otro faraón egipcio verde con falda blanca, me dijeron:

“Te esperamos, atraviésalo, vamos, ven, toma mi mano. Te esperamos aquí con nosotros.

Formas parte del Edén canopeo. Tendrás la capacidad almínica dual, de fronteras entre mundos aquí, hallados en el poder de la dimensión.

Alma, reza, ora, siembra. Cocina los ingredientes para tu purificación. Vuelve a nosotros, te esperamos reina, mi diosa, voluntad de almas a la espera de tu encuentro entre reinos.

Pregunté quién soy y el faraón verde dijo: «Mi esposa divina de las estrellas que apuntan la punta de la Pirámide de Keops”.

Estuve investigando acerca de la constelación de Mesjetiu, equivalente a la Osa Mayor, la cual está alineada con la pirámide mencionada; alineada también con el templo de las Hathor en Denderah. Isis custodia una parte de Mesjetiu, también aparece Orión, la pierna de Osiris.

Las estrellas de Mesjetiu eran consideradas como “las que no conocen el ocaso”, nunca se ocultan bajo el horizonte en Egipto. Esto las hacía símbolos de inmortalidad.

Sah, el nombre egipcio para Orión, representaba al dios Osiris, mientras que Mesjetiu estaba más ligada a la estructura eterna del cielo, como un eje fijo sobre el cual giraba el cosmos.

En los Textos de las Pirámides, se menciona que las estrellas de Mesjetiu eran parte del camino que el faraón debía seguir para alcanzar la vida eterna. También se menciona a Isis, que aparece junto a estas estrellas en contextos funerarios, donde se menciona que ella y Horus purifican el camino del faraón en Mesjetiu.

Aunque Isis está más directamente asociada con Sirio (Sepedet), también se le vincula con las constelaciones circumpolares como Mesjetiu, especialmente en su papel de guía espiritual y protectora del alma en su tránsito hacia la vida eterna.

Después de todo esto, voy a añadir información de Timbavati, situada al noreste de África, alineada la zona con el meridiano del Nilo, el meridiano de la primera vez, donde se erigió la Esfinge que representa la fusión de seres humanos con leones.

«Tsimba-vaati» se deriva de la lengua Shangaan antiguo y significa «el lugar donde león-estrella bajó de los cielos. «
Allí hay leones blancos, son sagrados, cuenta la leyenda de que había una mujer anciana que se encargaba de ayudar a dar a luz a las mamás leonas; cierta tarde, una luz la iluminó y desapareció isofacto. Años después, una mañana, una leona iba a dar a luz, y en ese mismo instante, apareció ella siendo más joven, y la leona que estaba dando a luz, tuvo un pequeño león blanco con los ojos azules como el cielo, una nueva vida y una nueva especie había nacido, y años después, muchos más leones blancos nacieron.

Pudieron notar la alta vibración energética que desprendían, seres del cielo puros, puro amor y paz.
Y sé y siento como es esa energía que emanan, me sale una sonrisa dibujada y un amor y paz tan grandes que es difícil describir, hasta que la sientes y eso es … 😍😍😍

Nada es casualidad, todo está interconectado, vivimos en guiones simultáneos entre líneas de tiempo, nosotros elegimos qué frecuencia sintonizar. Cuando despertamos, traemos memorias, recordamos, lo tenemos que hacer nosotros mismos, tu luz importa, no estás sol@.

Quien tenga ojos para ver, que vea

Autora: Pilar Sanguino

@RugidoAncestral

http://www.larosadevenus.com


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